Cuando el otro es más que el otro.
Cuando el otro es la poesía.
Cuando el otro cuenta como otro.
Cuando el relato no te permite acceder a más nada que al otro.
Cuando es poeta, sólo escritor, sólo poeta.
Cuando el otro no puede hacer más que ser aquello que ya es y vos no podés ser otra cosa que aquello que ya sos.
Cuando ya no hay más nada que hacer salvo escribir hasta el final de los siglos del amor.
Cuando todo es más que nada y el mucho es todo.
Cuando la algarabía se presenta en el seno de tu vientre, en el vientre de tu seno, en la libertad omnipresente y ya no hay manera de ocultar que viniste hasta el presente, que llegaste de otro cielo, que te cobija la magia vital del total derrotero que casi siempre somos y siempre seremos ya nada y todo el poeta, el poeta, el poeta.
Cuando el otro es la poesía.
Cuando el otro cuenta como otro.
Cuando el relato no te permite acceder a más nada que al otro.
Cuando es poeta, sólo escritor, sólo poeta.
Cuando el otro no puede hacer más que ser aquello que ya es y vos no podés ser otra cosa que aquello que ya sos.
Cuando ya no hay más nada que hacer salvo escribir hasta el final de los siglos del amor.
Cuando todo es más que nada y el mucho es todo.
Cuando la algarabía se presenta en el seno de tu vientre, en el vientre de tu seno, en la libertad omnipresente y ya no hay manera de ocultar que viniste hasta el presente, que llegaste de otro cielo, que te cobija la magia vital del total derrotero que casi siempre somos y siempre seremos ya nada y todo el poeta, el poeta, el poeta.

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